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Pestañar hoy.

 Ir de lo oscuro a lo claro en un instante, el instante del pestañeo.  Cierro los ojos y en la oscuridad, mis dudas.  Abro los ojos, la claridad y el destino.  Cierro los ojos, adentro, lo individual.  Abro los ojos, afuera, lo colectivo.  El abrazo afuera y adentro.  Rareza, incomodidad.  Adentro la oscuridad me cobija también, me enseña, me muestra.  Afuera la luz me muestra, me enseña, me cobija también.  Un Claroscuro envolvente. Un Claroscuro avasallante, deslumbrante.  Ir de lo claro a lo Oscuro como en un pestañeo.  A dos sílabas, a tres letras, a un grito. 

Cada vez que decís, casa

 Sienten las uñas, la carne. La boca, deseosa de sabores, desborda en lo prohibido. En los rincones se plasman placeres. En las sabanas, sudores. Y en los pliegues de tus codos todos mis sueños de rodillas.

Vacío

 Lo esencial lo primitivo. no hubo más que un fuego, un alimento. No hubo nunca. No hubo más  que vacio.

Caracola

  Un mundo que espera al olvido,como la madera del árbol caído, que espera ser tabla. Mueble. Sintiendo el vacío inocuo y voraz. El silencio se hace eco en las cuevas, y no vuelve más que sonidos sin sentidos. Se lleva el viento la roca erosionada, se transforma en palabras y hace caracola al contacto de mi piel. El mundo ya no espera el olvido. Porque nadie olvida a quién lo roza.

Pretextos

  La vorágine de una sensación ajena, y distante, me distrae. No son más que señales resonante de un eco que se repite. unisono de lo fundamental. El terremoto y el destino hacen temblar la lengua o la mano.  La que desea la escritura tanto como la presencia del jenjibre en el té.  Acorralados por el futuro, los pretextos y los engaños.  La lengua tiembla, la piel respira y la mano suspira versos pasados.  Ahí vas, así. Pensás que las horas son amables, y en ellas están suicidándose milésimas de segundos contra tu cuerpo, contra tu historia, la que escribís como te enseñaron y no como te gusta.  La que repetís. y otra vez. Pretextos.  A la espera de que algo o alguien te salve y te lleve a escribir prosa, literatura antigua, esa, de la que nada sabes, de la que nada sos.  Qué esperas? otra vez el ruido para no escuchar el llamado?La respuesta comodín. El Har De las escrituras divinas. No insistas en una respuesta. El eco desaparece, la mano se mu...

Ya casi

 Una espera no es espera sin movimiento. Una espera que se mueve hacia tu encuentro.  Un vuelco más y llego. 

Ciudad insomne

 Entonces, llegaba la mañana, la ciudad despertaba, sin  nosotros.  los sonidos ambulantes aturdían, las calles temblaban de pasos.  LLegaba la tarde...demasiado tarde. Llegaba la noche...por descarte. LLegaba la madrugada, la luna creida sol, el tacto ardía, lotería vacante, gritábamos susurros, deseábamos la huida.  y entonces, llegaba la mañana, y la ciudad volvía a desear.