Cada vez que decís, casa
Sienten las uñas, la carne.
La boca,
deseosa de sabores, desborda en lo prohibido.
En los rincones se plasman placeres.
En las sabanas, sudores.
Y en los pliegues de tus codos
todos mis sueños de rodillas.
Sienten las uñas, la carne.
La boca,
deseosa de sabores, desborda en lo prohibido.
En los rincones se plasman placeres.
En las sabanas, sudores.
Y en los pliegues de tus codos
todos mis sueños de rodillas.
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