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Mostrando entradas de mayo, 2026

Me libero

 Me libero de la presencia. Del Yo estoy. De saber y querer estar para los que amo. Suelto. Y no siento culpa de querer dormir en el suelo y no en una cama . De extrañar la pava oxidada en el fuego. Hoy, un corte de luz limita mí relación con el mate. Dejo de verme distante y despegada al crecimiento inmediato y absurdo de mis retoños. Me reveo católica apostólica romana rezando por Ale que compró una moto más grande que él. Me excluyo de las frases positivas o de felicidad extrema, de manifestaciones, de 11:11, 33:33, 22:22; de rituales a la luna, de vivir en el monte, casa vez que estoy en un encuentro social.  ¿Quiero verme en un yate con el gin rosado y unos lentes Gucci ? Posando con un cuerpo nuevo? Me superficial? Puedo?  Tal vez sea más fácil que vivir en la sensibilidad y el llanto emotivo que me provoca la transformación del barro, la previa de los carnavales, el río socavando nuestra ciudad, las luces intermitentes de los edificios que esconden tantas historias...

El deseo||

 Parte la vida en Más. Parte la vida infinitas veces. Se parte así mismo cada vez.  Juega a las escondidas con las partes y sólo hay piedra libre en la infancia. 

El deseo

 El deseo no conversa. Hace monólogos. Stand UP. Está en vos si escuchas atento o si cómo espectador haces de tu vida una comedia. 

Trueque

 Te cambio mí futuro Por un pasado juntos. 

Proverbio

 Todos mis libros por una ráfaga de tu voz 

Dejar en paz a las olas

 La espuma llegando,  El sonido de la ruptura, La unión con la arena,  El cielo y su límite . El sol besando la calma. La poesía y su inspiración.  - serías feliz si conocieras el mar, me dijiste.  Y yo solo pienso en cómo dejar las olas en paz. 

Y lo que no, también

 Sin embargo estás ahí.  En el cole.  En un sueño.  En los susurros del viento.  En todo lo bueno.  Y en lo que no, también. 

Escribirte

 Escribí tu nombre.  Vacío. Nada te alcanza.  Me pregunto a diario  ¿ Serás amado? Y si no es por mí,  ¿ Es suficiente? 

Fundido a negro

 Como cuando escribo un guión.  Tu ausencia Fundido a negro Aunque cada día sobreviva un color.  En tus ojos, tierra firme.  En los míos, tu regreso. 

EnvejeSer

 A destiempo. Todo  Los hijos El dolor El despertar Vos El tiempo  Nosotros  Un Entre. 

Contarte

 Que tenías razón Que si. Que tenía que confiar en mí. Que es por ahí. Que los silencios son y fueron nuestro lenguaje.  Contarte, que sí soy feliz.  Que extraño tus formas de verme. 

Vagabundo

 Atravesar el parque.  Cortar camino.  Buscar un exilio.  Suspiro.  Vagabundo es mí amor yendo al sol  Sólo para verte amanecer. 

Si

 Tu voz me llega como un susurro por detrás de los hombros. Jugamos a encontrarnos en el jardín. Juntamos la menta para el mate. Aunque preferís el café. Nos pisamos descalzos bailando jazz. Nos fumamos  versos en el silencio. Al calor lo apacigua tu lengua en mí piel. Me recitas poesía en aquel idioma mientras preparo pastas. Me llevas a Upa  entre tus hoyuelos. Todo eso. Si te hubieras quedado. 

Cápsula del tiempo

 Volver a volver. Una y otra vez. Acostados sobre la madera. Uno al lado del otro. Rozando sólo la mirada. Compartiendo poesía. Acariciando cada línea de tu mano. Vos y yo. Las siestas que solo vos y yo sabemos. Las semillas que vos y yo sembramos. Del escapismo un arte. Busco ser fugaz cada vez más. Una fuga que busca ser un gusano del tiempo. Un otoño que cambia de color en mis ojos. Un abril. Todos los abriles. Una mirada que colecciona memoria viva: recuerdos que son cenizas, cenizas que aún arden en algún árbol. El mío. Tan absurdo como adolecer a los 30. El pasillo infinito, tus abrazos, cápsulas del tiempo... A destiempo. Todo. Los hijos, el dolor, el despertar, vos. Los surcos, los hoyuelos, los pliegues, las estrías, las arrugas. El semáforo y yo, en amarillo... y a destiempo, te espero.

Automáticos dos

 Veo la palmera de afuera y quiero llevarla a casa. No me van a dejar subir al cole, pero te juro que se me hacen estrellitas los ojos cuando veo verde, o un jardín. Cuando llegué, vi unas plantas amarradas, abandonadas con telas de arañas, pegadas una pared descuidada. Siento impotencia. Pienso, ¿quién abandona un hogar así? ¿Un jardín? ¿Cómo se abandona un hogar? Esas hojas sobreviviendo a las ataduras del alambre al calor de la siesta en santa fe.   Qué pena me dan las casas abandonadas. Siento que las historias quieren huir de ahí. ¿Quienes se fueron, llevaron la historia consigo? ¿Pudieron librarse de ese lugar? ¿Por qué nadie más puede construir y remendar las paredes, pintar, amar el piso, sembrar las tierras? ¿Qué pasa con esa historia? Con la mía

Automáticos

 Te deseo que desees, diría Carlos. Anoche lloré mucho. Extrañaba los libros que te presté. Quiero tenerlos conmigo hoy. Y pienso por qué será que te los di. ¿Cuál era el fin? Tenía casi diez años menos. Tal vez pensaba permanecer en ellos. Hoy los quiero conmigo. Me parece que quiero una parte de esa Abi, la de hace diez años. La ingenua. Creyente. Amorosa. Con sueños varios. Con deseos muchos. Y sin tanto miedo. Y no hablo del miedo a la calle porque ese miedo hoy ya no lo tengo. Hablo del miedo a atreverse. A- TRE- VERSE. Tachando todo y dejando el VERSE. Miedo a VERSE. ¿A VERME?

Todos los RE

Me REconozco en aprendizajes. Camino hacia atrás y REcorro las emociones de la Abi niña.  Cada palabra habitada me llevaba a Verme.  RE verme.  La REtrospectiva solía ser dolorosa y punzante, ya no. La poesía me transformó en Cuerpo REclamo.  Sostener lo que aparece, y lo que aún no. Suelen ser caricias y aviones.  RE- ver- me Re- pensar- me RE- flexionar -me Re-vivir - me  RE-sonar - me  RE-significar - me Todos los RE. Tal como mi nota musical favorita.  Me veo. 

Radiografía social

 Me quedo mirando la curva que abre camino al pueblo. Un pueblo olvidado y odiado.  Los sueños estancados en la estación de colectivos, las garitas vacías. Rotas.  Las mismas caras. Las voces se vuelven retóricas como un sueño recurrente. Las olas y el viento, sólo en la canción. El césped, seco. La tierra, agrietada pidiendo a gritos agua y huellas. El camino de salida también es una gran curva peligrosa, detrás de la curva, nadie sabe qué nos espera, no hubo valientes husmeando hacia el este. Entre curva y curva, está el pueblo. Nunca a nadie se le ocurrió salir. En la calle principal, te recibe un enorme cartel: "Prohibido girar".

Polilla

 Hecha una polilla entre tu ropa, el cielo era el espectáculo de la noche. Brindamos con besos por tus buenas nuevas. No quiero que la noche termine, Quiero quedarme de este lado. Del tuyo. Siempre tuve miedo al otro lado, lejos de tu abrazo. Te besé y deseé tu regreso. Bendije cada uno de tus pasos lejos, y aplaudí a los cielos tus canciones. Me transformo en polilla por las noches y en sueños, me enredo entre tu ropa y miramos las estrellas. Todo huele a vos al despertar.

Volver al zaguán

 Era la hora de la siesta, el silencio ensordecía las horas. El zaguán era el lugar más fresco de la casa, también el más oscuro... Cuántas veces añoramos el frío de los mosaicos de ese pasillo, los sonidos minúsculos... La siesta era sagrada. ¿Sagrada por la soledad? ¿Sagrada por el ritual del descanso? Sagrada. ¿Seremos capaces de recuperar esos silencios? ¿La fantasía? ... Será mejor volver a creer, y a crear... será mejor volver al zaguán.